Puntos clave
- De puerta a puerta, y gran parte del tiempo se pasa en carretera, no en el mar.
- De Finlandia a Suecia, y el reloj se atrasa una hora durante el trayecto.
- Abre un canal, se mantiene en posición y todo sucede a su alrededor.
- En pleno invierno, eso significa que será de noche durante la mayor parte del día, así que deje libre la tarde-noche.
Su día comienza con la recogida en su hotel de Rovaniemi
Su aventura en crucero en rompehielos comienza con un traslado en autobús desde su alojamiento en Rovaniemi hasta la terminal portuaria. El trayecto le lleva hacia el norte a través del paisaje invernal de Lapland, en dirección al helado Bothnian Sea. Durante el viaje, atravesará el terreno ártico que rodea la región, lo que le permitirá hacerse una idea de lo remoto del lugar donde le espera el barco. Lleve capas de abrigo y calzado cómodo para el trayecto en autobús, ya que el vehículo estará calefactado, pero el paseo entre el transporte y la terminal puede ser frío.
Al llegar a la terminal portuaria, el registro es sencillo. El personal le guiará por un breve proceso de inscripción antes de que se dirija a la zona de embarque. Es un momento ideal para utilizar las instalaciones y prepararse mentalmente para la singular experiencia que le espera. La terminal cuenta con lo básico, aunque quizá quiera comprar cualquier artículo de última hora antes de embarcar.
Embarque en el rompehielos y zarpe rumbo al hielo
Embarcará en el rompehielos y recibirá una charla de seguridad antes de la salida. El barco está diseñado específicamente para abrirse paso a través del grueso hielo ártico, y la tripulación le explicará cómo funciona y qué puede esperar durante su estancia a bordo. Una vez que todos estén acomodados, el barco saldrá del puerto y comenzará su travesía por el helado Bothnian Sea, rumbo a los campos de hielo más espesos, donde las fracturas son más espectaculares.
Mientras el rompehielos avanza a través del hielo, sentirá la potencia del barco bajo sus pies. El crujido y el chasquido del hielo contra el casco son una experiencia sensorial inolvidable. Desde las cubiertas podrá observar cómo enormes bloques de hielo son desplazados por el peso y el diseño especial de la embarcación. Esta fase de navegación dura varias horas y constituye el núcleo de su mañana y primera parte de la tarde sobre el agua.
La visita guiada por siete cubiertas
Una visita guiada le llevará por las siete cubiertas del rompehielos y le explicará la ingeniería del barco, los sistemas de navegación y su capacidad para romper el hielo. Su guía le mostrará el puente de mando, las salas de máquinas y otras zonas operativas normalmente restringidas a los visitantes. Este acceso entre bastidores revela cómo el barco mantiene su posición en el hielo y afronta las condiciones extremas de las aguas árticas. Comprenderá en profundidad la tecnología y la pericia necesarias para operar una embarcación tan especializada.
La visita es informativa y tiene un ritmo que le permite asimilar la escala y complejidad del barco. Los guías hablan varios idiomas y están acostumbrados a responder preguntas de visitantes de todo tipo. Puede avanzar a su propio ritmo entre las cubiertas o permanecer con el grupo principal, según sus preferencias y nivel de energía.
El canal abierto a popa, visto desde una ventana de cubierta
Baño en las gélidas aguas árticas
El barco se detiene en un campo de hielo estable, momento en el que se pondrá un traje de supervivencia flotante proporcionado antes de entrar al agua para bañarse. El traje le mantiene abrigado y a flote en el helado Bothnian Sea. El personal supervisa cuidadosamente la zona de baño y nunca estará solo en el agua. Este es el momento culminante del que muchos visitantes hablan durante años: la sensación surrealista de flotar en el Arctic Ocean rodeado de hielo, con el enorme rompehielos a su lado.
Después de su baño, regresará al barco para secarse y entrar en calor. El contraste entre el frío intenso del exterior y el interior calefactado es sorprendente. Recibirá un certificado que conmemora su baño, un recuerdo tangible de su logro en uno de los entornos más hostiles del mundo.
Paseo sobre el hielo y exploración del paisaje helado
Una vez finalizada la parte del baño, tendrá la oportunidad de caminar directamente sobre el hielo que rodea el barco. Es un privilegio poco habitual que le permitirá descubrir el campo de hielo ártico a pie, sobre una capa de hielo sólido de varios metros de grosor. La inmensidad del paisaje blanco y el silencio del Ártico pueden resultar tan bellos como sobrecogedores. Las oportunidades para hacer fotos abundan, y muchos visitantes dedican bastante tiempo a capturar imágenes de sí mismos y de sus acompañantes sobre el hielo.
El personal le indicará por dónde es seguro caminar y hasta qué distancia puede alejarse del barco. El hielo es estable, pero aun así avanzará con cautela para asegurarse de pisar con firmeza. Esta parte del día depende del tiempo, así que abríguese bien y prepárese para el viento y el frío. La experiencia de estar sobre el mar helado, lejos de tierra firme, es algo que la mayoría de los visitantes nunca olvida.
Comida, bebidas y regreso hacia la costa
Se ofrecen bebidas calientes a bordo durante toda su estancia en el barco, para que pueda mantenerse abrigado entre actividades. Sin embargo, las comidas no están incluidas en su crucero, por lo que le conviene planificarlo con antelación. El barco cuenta con restaurante y cafetería donde puede comprar el almuerzo y la cena a precios habituales. Muchos visitantes comen entre la visita, el baño y el paseo sobre el hielo, así que reserve tiempo para una comida si lo desea. Lleve efectivo o tarjetas, ya que las instalaciones a bordo funcionan como cualquier establecimiento de un barco.
A medida que la tarde da paso a la noche, el rompehielos inicia el viaje de regreso hacia el puerto. Durante estas horas podrá relajarse, repasar las experiencias del día o contemplar el hielo desde las cubiertas. La película del barco, proyectada en el teatro del rompehielos, aporta contexto sobre la embarcación y las condiciones del hielo ártico. Cuando desembarque, ya habrá caído la noche, como corresponde al Ártico en invierno.
El trayecto en autobús de regreso a Rovaniemi y la llegada
Después de desembarcar, subirá al autobús para regresar a Rovaniemi en la oscuridad. El trayecto de vuelta sigue la misma ruta que el de la mañana, pero se siente completamente diferente al atravesar la noche ártica. El autobús es cálido y cómodo, por lo que tendrá tiempo de descansar tras un día completo de actividades. Muchos visitantes se quedan dormidos durante este tramo, agotados por la intensidad física y emocional de la jornada.
Llegará de vuelta a su hotel en Rovaniemi tras un total de ocho horas y media desde la recogida inicial. La experiencia completa combina el tiempo de viaje, la exploración del barco, el baño y el paseo sobre el hielo, y el trayecto de regreso. Es un día que exige preparación física e implicación mental, pero concluye de vuelta en la ciudad, donde podrá entrar en calor adecuadamente y reflexionar sobre una extraordinaria aventura ártica.
Un día completo de invierno, y merece la pena dejar libre la noche
Consultar fechasAntes de reservar
¿Cuánto dura el día completo?
¿Cuánto tiempo se pasa a bordo?
¿Está incluida la comida?
¿Cuándo tiene lugar el baño?
¿Cómo es el proceso de embarque?
¿Qué se puede hacer durante el regreso?
¿A qué hora estará de vuelta?
¿Importa el cambio de hora?
El día, paso a paso
Coma antes y lleve identificación
Las comidas no están incluidas y la cafetería abre según el horario del barco, no el suyo. Se requiere pasaporte o documento de identidad.
El autocar sale de Finnish Lapland
Hacia el noroeste, en dirección a la costa, entre bosques y nieve, a menudo de noche al comienzo de la temporada.
Cruce de la frontera con Sweden
Sin paradas ni controles, y el reloj se atrasa una hora.
Registro en la terminal
Identificación, manifiesto y los trámites habituales para convertir un autocar en una lista de pasajeros.
Embarque y salida
Siete cubiertas con audioguía en dieciséis idiomas. Suba pronto al puente de mando.
Rumbo al hielo
La proa se encarama, la capa de hielo se quiebra y el crujido recorre el casco con un ritmo pausado.
La parada: trajes, hielo y agua
Ajustar los trajes lleva un rato. Después, paseo sobre el hielo si la capa lo permite y, a continuación, flotación en el canal.
Regreso navegando y después por carretera
El teatro, la cafetería, el certificado y la vuelta a casa ya de noche, con la hora recuperada.
